Dominación Femenina

Otros Artículos Sobre la Dominación feminina de Elise Sutton

¿Que es la dominación femenina?

Autora: Elise Sutton

El término completo de dominación femenina parece ser una contradicción en nuestra dominante sociedad machista. La Dominación Femenina no se originó en las mujeres dominantes o feministas; fueron los hombres quienes acuñaron la frase para clasificar sus deseos sexuales y sociales de someterse al sexo femenino.

Mi curiosidad por la Dominación Femenina se ha desarrollado a lo largo de más de veinte años de estudiarla y practicarla. He aprendido mucho sobre el tema de la Dominación Femenina y sobre los deseos del varón sumiso.

Cuando se habla de estos asuntos, siento que soy un poco una experta, a causa de mis años de estudio, observación y participación. He descubierto que hay razones por las que los hombres tienen deseos sumisos hacia las mujeres. El fondo de la naturaleza de una persona se expresa en el terreno sexual por medio de diferentes deseos.

Para el principiante, un hombre que desea estar debajo durante la copulación es normal; pero aquel que desea ser azotado o fustigado por una mujer es un pervertido. Sin embargo, he llegado a comprender que ambos brotan del mismo sustrato del deseo. Esa aspiración es ser dominado sexualmente por una mujer. Se expresa de diferentes maneras, pero la motivación, profundamente arraigada, es la misma. Y no sólo eso, sino que esta arraigada naturaleza está evolucionando, y el hombre que hoy desea situarse debajo durante el coito puede muy bien desarrollar mañana el deseo de ser azotado por una mujer.Una vez que comprendí la naturaleza de los hombres y de las mujeres, y me di cuenta del natural dominio y supremacía de las mujeres sobre los hombres, encontré la llave para abrir y entender todos los deseos sumisos que hay en los hombres. No importa cómo esos deseos se expresen a través de diferentes fantasías, su fundamento y sus raíces son siempre los mismos. Es decir, el deseo de los hombres es ser dominados y gobernados por el sexo femenino. Por ello, ninguna expresión de esa naturaleza sumisa me sorprende ni me choca. He oído de todo de mis clientes masculinos, y he visto de todo a la largo de mi participación en la vida de Dominación Femenina.

Los hombres desean el castigo corporal, la feminización forzada, la humillación, ser penetrados por una mujer con un arnés-consolador, los enemas, la lluvia dorada y otras actividades de D/S (Dominación y Sumisión). Los hombres quieren adorar a las mujeres, atendiendo a sus necesidades físicas y sexuales (adorar sus cuerpos), y anhelan ser convertidos en los domesticados sirvientes de sus esposas. Pero la trama común de todos esos deseos es el anhelo por la amorosa autoridad femenina. Para mí, esa es la verdadera definición de la Dominación Femenina: Dominación Femenina es Amorosa Autoridad Femenina. Eso es lo que la mayoría de los hombres desean y necesitan. Todos los deseos o fetiches más específicos no son más que expresiones externas de una necesidad del hombre por la amante autoridad femenina.

Términos como Dominación Femenina, Supremacía Femenina y Superioridad Femenina fueron acuñados por los hombres, como un intento por explicar sus deseos con respecto al sexo femenino. Por ello las mujeres tienen la sensatez de sacar provecho utilizando esos mismos términos.

Las palabras son meras ilustraciones verbales. La señal correcta enviada a la mente masculina hace que resurjan las aspiraciones que se instalaron en su subconsciente desde la niñez. Los hombres crean la mayor parte del arte de la Dominación Femenina, cuadros e imágenes para expresar cómo las mujeres poderosas invaden sus mentes y lo débiles que se sienten en su presencia. Estas imágenes expresan lo que los hombres sienten en su interior. El poeta y el compositor de canciones utilizan las palabras, y el artista la pintura para expresar sus sentimientos más profundos. Así, cuando una mujer se transforma en esa imagen, poniéndose ropa fetichista, utilizando un determinado término o cierta modulación de su voz, pulsa la naturaleza sumisa del varón y dispara sus sentimientos y deseos, que de esa manera se torna débil e indefenso. Entonces puede la mujer interactuar con el hombre, con todas sus barreras y mecanismos de defensa derruidos. Ahora, ella es libre para relacionarse con el hombre de una forma más auténtica. Así puede producirse una verdadera intimidad y compromiso entre la mujer y el hombre, porque ahora ella puede verse a sí misma como lo hace él: lo ve en sus ojos; ella es, efectivamente, un Diosa.

Así que le digo a las mujeres: por favor, no se ofendan al ver el trabajo artístico de la Dominación Femenina, vídeos o literatura, no importa lo gráfica que pueda ser su naturaleza. Al contrario, observen más atentamente lo que lo que expresa el sexo masculino. ¿Qué intentan sugerir los hombres cuando realizan trabajos que les muestran con un collar y rendidos a los pies de una mujer? Pregúntese a sí mismas: ¿por qué los sitios web como el The Other World Kingdom son tan populares entre los hombres? ¿Qué indican esas imágenes acerca la naturaleza sumisa del varón?

Si la mujer contemplara con más detenimiento, prescindiera de sus maneras mojigatas y santurronas, y examinara el mensaje más que el contenido, entonces obtendría una increíble visión de la psique del varón. ¿Cuál es el mensaje que subyace en todas esas expresiones, obviando el contenido? ¿No es, simplemente, el sexo masculino reconociendo su necesidad de someterse al femenino? ¿No es ese niño interior clamando por ser disciplinado y adiestrado por la mujer? ¿No es la auténtica naturaleza del hombre revelándose en su intento por rendirse al sexo femenino?

La cuestión que las mujeres deben tener presente sobre la Dominación Femenina es que los hombres la necesitan. Es casi siempre el hombre con deseos sumisos quien introduce en la Dominación Femenina a su compañera femenina. ¿Por qué lo hacen? Porque los hombres desean y necesitan estar sometidos a las mujeres. No importa cuánto insista la sociedad o la religión en sostener algo distinto, algo muy profundo en su interior hace que ansíen rendirse a una mujer poderosa. Esos deseos crecen y se fortalecen con la edad, y los hombres dedicaran incontables horas a soñar y fantasear con la Dominación Femenina. Perseguirán esos deseos y los combatirán, intentando adaptarlos a las conveniencias, pero lamentablemente no podrán congraciarse con ellos hasta que tengan una auténtica relación con un mujer que pueda explorarlos con ellos de un modo amoroso.

La otra cara de esta dinámica es que la mujer que asuma el papel dominante, y permita salir a su naturaleza dominante, terminará adorando absolutamente esta manera de vivir. No deja de asombrarme cuántas mujeres, que en su momento se mostraron realmente vacilantes sobre convertirse en dominantes, acaban encantadas, tanto que después dicen que nunca volverían atrás, a estar sometidas al hombre o a tener exclusivamente una relación sexual tradicional con él. La vida de Dominación Femenina resulta liberadora para las mujeres y también para los hombres, en tanto que les permite realizar ese anhelo que siempre llevaron dentro. La vida de Dominación Femenina puede ser una relación exitosa para ambos, para la mujer y para el hombre.

Your Ad Here
Contacto Intercambio de Enlaces