|
|
Dominación Femenina no es opresión
Elise Sutton (Sobre Elise Sutton)
Artículos Sobre la
Dominación feminina de Elise Sutton
¿Que es la dominación femenina?
Cómo liberar tu Poder Femenino
Psicoanálisis del hombre sumiso
La zona de sumisión
Disciplina y Castigo
Dominación Femenina no es
opresión
El Arnés-Consolador
La Dominante cariñosa y la Dominante cruel
Su destino es ser totalmente cornudo y sirviente ante mi.
Reconversión matrimonial
Permanecer virgen para servir mejor
Dominar a varios hombres
La Dominación Femenina no es opresión (Elise Sutton)
Algunas Mujeres no iniciadas pueden pensar que el estilo de vida de la
Dominación Femenina se asemeja a la opresión; es decir, al sometimiento de una
persona a través de la vejación, la humillación y la tiranía.
Ante una idea así, viniendo de una Mujer no iniciada, salta a la vista que tal
comentario está motivado por la forma de actuar del sumiso que quiere que ella
se inicie pero que no está sabiendo venderle los beneficios de este estilo de
vida y, por tanto, ella piensa que se trata de oprimir y esclavizar para saciar
las fantasías del sumiso.
El sumiso siempre debe de acercarse a este estilo de vida desde el punto de
vista de la Mujer. La Mujer quiere a un hombre cariñoso y comprensivo que la
trate como a una Reina y que no se entregue a ella por la fuerza sino porque la
ama y porque el amor que siente hacia ella lo motiva a servirla.
Una Mujer disfrutará dominando a un hombre cuando sienta que la motivación del
hombre no es de naturaleza egoista basada en fantasías que para él pueden ser
excitantes sino cuando sienta que es una auténtica pasión por someterse a la
Mujer que él ama. Para conseguirlo, el sumiso tiene que hacer aquello que sabe
de antemano que a ella le da placer.
Es perfectamente correcto por parte del sumiso tratar de comunicarle a la Mujer
no iniciada las necesidades y deseos que tenga y también lo es querer
introducirla en algunas prácticas de Dominación Femenina. Sin embargo, no debe
ser esa la motivación del sumiso. Donde se debe concentrar toda la atención es
en aquello que el sumiso sabe que a ella le gusta y la única motivación válida
es servirla a ella y a sus intereses.
El estilo de vida de la Dominación Femenina, en realidad, no es difícil. Se basa
en un hombre que prefiere que la Mujer esté por encima de él. Se basa en un
hombre que se sacrifica por la Mujer a la que ve como una Reina. Se basa en un
hombre que se siente sumisamente realizado al someterse a una Mujer, y esa
sumisión se manifiesta de muchas formas y maneras; no sólo en el dormitorio
sino, bien al contrario, la mayoría de ellas en la vida doméstica y social.
Al servir a la Mujer, el sumiso la seduce y hace aflorar en ella el deseo de
dominar. Y, conforme este deseo crece y va madurando, lo más probable es que la
Mujer empiece a desear también el mismo tipo de prácticas de Dominación Femenina
que inicialmente el sumiso desea. Pero, para que ella llegue a esta situación,
primero debe experimentar los beneficios que le puede reportar la Dominación
Femenina y debe sentirse querida y adorada. Incluso podría llegar a disfrutar
con cierto grado de opresión sobre el sumiso pero sólo si ella cree que al
hacerlo está aportando satisfacción plena a la vida del sumiso y está
beneficiando también la de ella.
La Mujer no iniciada necesita conocer la dinámica de poder del estilo de vida de
la Dominación Femenina, pero eso no sucederá hasta que ella sea receptiva a esos
conocimientos, lo que a su vez tampoco sucederá hasta que no tenga motivación
que, a su vez, no puede tener hasta que el sumiso no le haya mostrado los
beneficios que le depara la Dominación Femenina.
|
|