|
|
Disciplina y Castigo
Elise Sutton (Sobre Elise Sutton)
Artículos Sobre la
Dominación feminina de Elise Sutton
¿Que es la dominación femenina?
Cómo liberar tu Poder Femenino
Psicoanálisis del hombre sumiso
La zona de sumisión
Disciplina y Castigo
Dominación Femenina no es
opresión
El Arnés-Consolador
La Dominante cariñosa y la Dominante cruel
Su destino es ser totalmente cornudo y sirviente ante mi.
Reconversión matrimonial
Permanecer virgen para servir mejor
Dominar a varios hombres
Disciplina y Castigo (Elise Sutton)
La disciplina es un modo de vida que se basa en la corrección encaminada al
logro de una meta positiva. El castigo es una sentencia por violar las leyes.
Por ejemplo, el delincuente que es sentenciado a prisión está siendo castigado
por su crimen. El atleta que trata de conseguir un record lleva una vida
disciplinada y hace sacrificios para entrenarse y conseguir sus metas.
En la Dominación Femenina, el sumiso es disciplinado por la Mujer para que
llegue a ser mejor como hombre y como sirviente de ella. El sumiso es
disciplinado para ser corregido y que así mejore en su actitud.
Una sesión semanal de disciplina es lo apropiado para que la Mujer pueda evaluar
el comportamiento del sumiso en base a las metas y obligaciones que le hayan
sido asignadas. Se le corrige mediante la disciplina para que su comportamiento
mejore y que esté correctamente entrenado para servir mejor a la Mujer
Dominante.
Un castigo es una sentencia por la violación de una ley que la Mujer Dominante
ha promulgado. El sumiso ha violado, con conocimiento de causa, una de las
ordenes de su Reina y es castigado merecidamente por su ilegal comportamiento.
Un ejemplo sería si, pongamos por caso, la Mujer Dominante ha prohibido al
sumiso masturbarse. Si viola una orden que conocía, debería ser castigado para
que aprenda la lección y pague una pena justa por su infracción.
En cambio, el sumiso es disciplinado con regularidad independientemente que haya
desobedecido las ordenes o no. El propósito de la disciplina es ser educado por
la Mujer Dominante.
Una práctica de Dominación Femenina como azotar con un látigo o azotar en las
nalgas con cualquier instrumento puede ser tanto una disciplina como un castigo.
Es el propósito y el grado de severidad lo que variará dependiendo que sea una
práctica que se haga para educar o como respuesta a una infracción. Un castigo
siempre será más severo que una disciplina.
La disciplina es buena y puede hacer que el sumiso llegue a la zona de sumisión
gracias a la cariñosa, pero al mismo tiempo autoritaria, mano de la Mujer
Dominante. La disciplina es necesaria para que la Mujer Dominante eduque
correctamente al sumiso.
Un sumiso que no sea disciplinado con regularidad es usualmente desobediente y
llega a convertirse en egoista y perezoso. Por naturaleza, los hombres necesitan
ser disciplinados por la Mujer. Cuanto más disciplinado sea el hombre, menos
necesidad tendrá de ser castigado pues será más obediente.
El castigo es malo y no tiene jamás la intención de ser sumisamente
satisfactorio. Su intención es la de castigar los errores de tal forma que no
vuelvan a ocurrir. Un castigo es también un acto de amor pero cuyo propósito es
reprimir la desobediencia.
Los términos disciplina y castigo son fácilmente intercambiables y se suelen
utilizar para referirnos indistintamente a ambos conceptos. Sin embargo, la
terminología no es tan importante como el propósito de la corrección:
*Si es para entrenar, educar, guiar la conducta y alterar comportamientos y
actitudes del sumiso, entonces es Disciplina.
*Si es para reprobar, penalizar y regañar al sumiso por una desobediencia,
entonces es Castigo.
|
|